Li Ho Chang

El mago de la ilusión, que más tarde se denominara Chang, de origen panameño, se presentaba como un célebre ilusionista oriental, por lo que sus espectáculos se inspiraban en el lejano oriente, presentándose con coloridas sedas y una escenografía representara esos fastuosos paisajes. Destacaba por su simpatía, lo que permitía captar el cariño con su público desde un primer momento.
Los números que tenía sus espectáculos eran: Una Noche en el palacio encantado de Pekín, El Medico chino, El baño de la ninfa en la Fuente de Neptuno, Una Reunión de espíritus, el Limón encantado, La Danza de los Esqueletos, el cual consiste en un desaforado charlestons que bailan esqueletos auténticos, aparición y desaparición de objetos y transformaciones frente al público, y el hombre enterrado vivo, el cual realiza sepultado bajo seis sacos de arena, donde permanece por un espacio de diez minuto. Espectáculo que presentaba una duración de una hora y media
. Fue un mago ovacionado por la prensa de la época, teniendo una estadía de un mes, actuando en diversos teatros de la capital.